Bye bye!
Que pasa cuando conoces a alguien y piensas que no será nada más que un compañero de paso?
Pues nada, que cuando llega la despedida te das cuenta que fué mucho más que un compañero.
Eso me pasó…
y vaya que se sintió feo.
Hace 3 meses que en mi casa habitó una perrita con carita de loco, jajaja criolla con razgos de pastor alemán. Llegó por buena suerte, ya que después de sufrir un accidente… (la atropellaron) pues no me quedó más que tentar mi corazoncito y darle asilo, claro, acompañado de medicamentos, tratamientos y operaciones. Pobre… hasta cirugía le hicieron después de una fractura expuesta.
…bueno…
Y con el paso de los días, después de dar lástima, Niní solo dió y regaló muucha alegría a cualquiera que la llegaba a ver. Y aún y cuando es un perro guardia, le encantan los niños, le gusta que le hagan cariños y que jueguen con ella.
Pero así de rápido como llegó… así se fué.
La llevamos a una fundación llamada OVOPA S.A., ya que con 2 perros en casa era muy difícil mantener otro.
Al llegar todo fué bien, lo unico fué que ella reconocío el lugar, ya que de ese lugar fué dada en adopción. Después de unos intentos, pudimos meterla a la casa, y me fué muy dificil darle las ultimas caricias, con un nudo en la garganta le dije algunas palabras, la despedí y le pedí que se portara bien, que ahí estaría mejor.
Que feo es cuando te despides de un amigo, y más cuando es incondicional.

