AZAHAR
Cuando arriesgas, bien puedes ganar o perderlo todo.
Así me ocurrió antes, así lo arriesgué y así fué como lo perdí.
Hace algún tiempo arriesgué menos, y la pérdida no fué total, sin embargo gané un poco más de lo que tiré. Gané un poco de confianza, un poco de amistad y porqué no, un poquito de amor.
Hoy… me piden que vuelva a apostar. Esta vez hay 50/50 con opción a recuperar integramente lo que dé. No estoy segura de haber deseado una situación semejante, tampoco se si todo esto sea conveniente. Pero me dan ganas de intentarlo.
No creo que sea el peor postor, talvéz tampoco el mejor. Pero dentro de los posibles, es en el que más confío.
