…las cosas buenas pasan…

30th, Sep 2005

Dos días y medio

Filed under: Silent

Hoy solo deseaba que el día no terminara.

Me sentí de nuevo con esas ganas de observar, de escuchar y recordar.
No en un estado de meditación, ni en estado vegetal, en un estado fisico y mental completamente renovado.

Recordando momentos, instantes pasados, acciones, palabras que por mucho dejé de utilizar simplemente porque el tiempo así lo marcó.

Hoy solo deseaba revivir todas esas cosas que alguna vez olvidé que podía hacer.

Recuerdo aquellos ratos en los que solo reir era bueno, mientras compartía el tiempo con personas geniales, probablemente desconocidas al instante. Pero eran gratos momentos.

Hoy quise recordar todos esos detalles, todas esas sonrisas, pero hay un color azul, en ocasiones verde que hace que el tiempo se detenga por un segundo, hacen que la sonrisa se detenga y permanezca por mucho tiempo así.

Y lo único que pude hacer fué… No dejar de sonreir.

Sin embargo, el día terminó.

El primero de muchos días había llegado a su fin intempestivamente. Tuve que aceptarlo, pero lo despedía con una sonrisa. Era solo el primero de varios que le seguían.

El segundo fué aún mejor.
Compartir algunas horas, el mismo sitio, el mismo lugar… de nuevo.

Un día para compartir. Pero una noche para la Luna.

Una noche de retroalimentación, una noche de conocimiento, una noche con espacio para la alegría. De nuevo mantuve la sonrisa, me sentí de nuevo con ganas de no desaprovechar esa oportunidad.

Sin embargo, de nuevo no pude. Ese color verde, en ocasiones azul era más fuerte que yo.

La Luna desde arriba pensará lo que quiera, pero yo estaba muy bien, en el lugar y momento indicado. Todo estaba bien, pero había algo que no me dejaba o permitía decir lo que sentía.

Otro día con su noche se fué.

Hasta que después ese color pastel me hizo tomar aire y correr… hacer lo que por mucho no pude. Y hoy es que me doy la oportunidad de regresar un poco el tiempo, hacer algunos cambios y esta vez… hacer que aquella puerta que alguna vez cerré, tuviera a su alcance una llave… Por si alguna vez tengo la oportunidad de tomar ese camino.

06th, Sep 2005

Destino… el cielo

Filed under: Quiet

Algunas personas vienen del cielo, y cuando las conoces, te das cuenta que es lo mejor que puede pasar en tu vida. Esas personas se encargan de enseñarte muchas cosas, te ayudan a descubrir y en ocasiones, a redescubrir el verdadero valor de cada una de las situaciones que forman parte de tu cotidianidad.

Cuando esas personas vienen del cielo, puede que no te des cuenta al instante de quien se trata. Pero con el pasar del tiempo, te vas dando cuenta de lo importante que es convivir con ellas y ese tiempo solo puede provenir del cielo. Ya que es él quien se encarga de hacer momentos mágicos, instantes irrepetibles.

Sin embargo, cuando esas personas celestiales llegan a tu vida, te llenan de alegrias, de sabiduría y hacen madurar tu alma y te hacen una persona completa, es cuando lo que menos deseas llega. Y es así como ellos /ellas deben irse, deben partir y dejarte seguir el camino, tu camino, pero esta vez tu solo.

Nadie sabe si volveras a encontrarte con ella, no se si cuando la veas sea igual que antes, como tampoco sabemos si solo te acompañará, te ayudará o llegará del cielo y permanecerá contigo por siempre, para entrenarte y llevarte con ella. Trascender en el tiempo, reencontrarse en otras vidas.

Nadie.. o al menos yo no estoy seguro de cual sea el verdadero objetivo de esas personas que vienen del cielo, pero lo que si se, es que una tocó mi vida, una que permanecerá por mucho tiempo, al menos en mis recuerdos, no se hasta cuando, ni por cuanto, creo que eso es algo que nadie decide, solo ocurre.

Pero si esa persona que vino del cielo, regresara por tí, pide al cielo que te deje visitarlo, mientras viajas de la mano de tu visitante.

Get free blog up and running in minutes with Blogsome
Theme designed by Ian Main